Italia está dispuesta a recuperar la tradición y la cultura que han representado a su país a lo largo de las épocas. Lo demuestra con la enorme restauración que se ha realizado del Coliseo de Roma, la cual ha terminado hace unos días después de un periodo de tres años de trabajo. Dicen desde el gobierno italiano que esta es una buena causa en la cual concentrarse para que Europa siga brillando y algo mucho mejor que discutir de política o finanzas (en relación a todo lo que está ocurriendo en Reino Unido).

La restauración ha contado con la colaboración de Diego Della Valle, un empresario muy reputado que decidió volcarse con el proyecto para que pudiera llegar a buen puerto. Su participación en la recuperación del monumento empujó a que el gobierno tomara cartas en el asunto y que anunciara varios incentivos para quienes colaboraran en el objetivo común.

El coliseo encuentra sus orígenes en el año 70 y a partir de ahí fue contando con una importancia fundamental en la historia de Roma, siendo testigo de todo tipo de acontecimientos, como sangrientas batallas que han quedado para el recuerdo de una era diferente. Ahora, de manera justa, el coliseo ha vuelto a ser el que debería haber sido también en los últimos años.

Durante el proceso de restauración se tuvieron en cuenta diversas tareas que resultaron imprescindibles. Primero se retiró la suciedad, así como los muchos residuos que había ido dejando el paso del tiempo, y después se analizó la zona para poder detectar qué elementos peligrosos podía haber en los alrededores. Se encontraron piedras que estaban demasiado deterioradas y que requerían que fueran cambiadas. En algunos casos se restauraron y en otros se quitó aquello que ya estaba en mal estado, incorporando otros elementos que sirvieran de sustitución.

Los restos vuelven a tener vida, los colores son similares a los que tuvieron las instalaciones en su época de máximo esplendor y se ha limpiado el monumento para que pueda complacer a quienes lo visiten con el objetivo de disfrutar de parte de la historia de Italia. Ha sido una iniciativa complicada, en la cual se ha necesitado de la colaboración de más entidades de las que cabría imaginar. Con estas iniciativas de restauración el país sigue buscando conectar con su identidad más clásica, aquella que representa una imagen más definida de lo que está relacionado con la Italia del pasado.